Aunque seguramente van a pasar muchas cosas antes de que podamos entender cómo asi Nuestro Padre Celestial decide las pruebas por las que vamos a tener que pasar durante nuestro tiempo aqui en la tierra, algo que si sabemos es que es nuestro deber "... llevar las cargas los unos de los otros para que sean ligeras." (Mos 18:8). He quedado conmovida al ver cómo la Sociedad de Socorro se ha organizado de tal manera que Mrs. P no esté ni un minuto sola mientras su esposo sale a trabajar y sus hijos estan en la escuela. Tambien hay alguien encargada de organizar a las personas que semanalmente llevan una cena para la familia.
Cuando las escucho preguntarse unas a otras ¿Cómo terminó Mrs. P su día?, cuando la veo entrar a casi todas las actividades de la SS escoltada por un escuadrón de personas que coordinan sus salidas, cuando las veo darle de comer para que no se pierda de nada de lo que todas disfrutamos en las actividades y todo eso con una alegria y naturalidad de quien no está haciendo ningún esfuerzo adicional; yo me pongo pensar de que esas personas tienen caridad en sus corazones, que entienden y aplican el propósito de la asociación más grande de mujeres que existe sobre la tierra: La Sociedad de Socorro.
Con todas estas cosas en mente la Reunión General de la Sociedad de Socorro tuvo más significado, le presté más atención y aprendí muchas cosas porque he visto una vez más de cerca cómo cuando dejamos que nuestras vidas abunden en buenas obras podemos sentir el "amor puro de Cristo".
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