No importa, estoy contenta por el cambio. Allá tendremos nuevamente las cosas a las que hemos estado acostumbrados y que me gustan de vivir en esa ciudad: parques, "produce markets" (mercaditos de verduras, frutas y afines), centros comerciales, zoológicos, clases para las niñas y sobretodo MENOS frío.
Lamentablemente no disfrutamos vivir en el campo. No estábamos preparados. Cuando recién llegué y vi que no había parques a dónde ir, tiendas, centros comerciales, cines, centros de diversión (como trampolines, pistas de patinaje, juegos para niños). Me preguntaba cómo la gente no se aburre viviendo aquí. Ahora, varios meses después, entiendo porqué no se aburren y es más viven FELICES aquí. Es más la gran mayoría no soportaría vivir en una ciudad grande.
La mayoría de la gente no vive en el pueblo propiamente dicho. Lo que hacen es comprar una gran extensión de tierra (aquí el precio de la tierra es muy barato comparado con otras zonas) y ahí ellos mismos y a la velocidad que les permita sus trabajos y el clima empiezan a construir su casa. Hacen un pozo, instalan una cisterna y empiezan a trabajar. Cuando tienen algo grande que hacer, como por ejemplo colocar un techo, contratan ayudantes o llaman a sus amigos. Luego tienen animales: patos, gallinas, chanchos, ovejas, pavos, caballos, vacas. El huerto es algo que difícilmente falta. Entonces, los hombres entre los trabajos de 8 horas y sus tareas de construcción y mantenimiento tienen el día copado. Las mujeres, entre cuidar a los niños, atender la casa, los animales, almacenar lo que los animales producen: huevos, carne, fibra, mantener el huerto y enlatar lo que este produce para que les dure ya no se qué tiempo les quedará para dormir siquiera.
Para divertirse, en la primavera y el verano salen a acampar junto a los lagos, pescan, van a ferias y rodeos y cualquier actividad parecida al aire libre. En el otoño empieza la temporada de caza. El pueblo se llena literalmente de hombres vestidos de pies a cabeza con ropa de camuflaje. El fin de semana en el que se abre la temporada de caza es una fiesta para los hombres. Luego que pasa el furor de la caza es hora de jugar al leñador. Las familias salen los fines de semana en sus camionetas y sus sierras eléctricas a buscar los árboles que ya estén caídos y secos en las zonas dónde tengan licencia para hacerlo. Ya para estas épocas es Diciembre y la excursión a buscar el perfecto árbol de Navidad es infaltable. Cuando el invierno ya llegó patinar en el lago congelado, deslizarse en las pendientes llenas de nieve, tener guerras de nieve y salir a pasear con motos de nieve los tiene ocupados en sus ratos libres.
Con todo eso, tienen tiempo para aburrirse? Por supuesto que no. Y la verdad que a mi tambien me hubiera gustado entrar en la aventura de vivir como vive la mayoria de las personas aqui. Pero eso significaria sacrificar algunas oportunidades que quisiera ofrecerles a mis hijas, asi que decidimos hacer el cambio.
Ojalá que la mudanza no tenga contratiempos, que encuentre la casita que queremos en la zona que queremos al precio que queremos. Ojalá las niñas se acostumbren rápido al nuevo ambiente y sobre todo, ojala tengamos muchos amigos pronto.
Nos espera una gran aventura y estamos felices!
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