Este año enviamos nuestra tradicional tarjeta navideña a nuestra familia y amigos. Utilizamos esta foto que nos tomo Miss M, la profesora de Ximena. Quedamos encantados porque las niñas colaboraron con la fotógrafa porque ya la conocen y la quieren!
Nosotros tambien recibimos muchas tarjetas!
El 24 fuimos invitados a cenar a casa de una familia de nuestro barrio. Luego de la cena hubo un programa en el que las niñas pudieron participar. En la representación del nacimiento Ximena fue una pastorcita y Andrea una ovejita. Las niñas estaban contentísimas de participar. Nos avisaron ese mismo dia de la representación asi que armar los disfraces fue un reto. Una cortina vieja, un pedazo de toalla, yute, un palito de escoba y un saco hicieron la magia... felizmente.
Las niñas llegaron muy cansadas ese dia, asi que después de hablar con los abuelitos no fue dificil ponerlas a dormir. A la mañana siguiente decidimos no tocar el tema de los regalos para ver si Ximena se acordaba. Cuando despertaron papa las trajo a nuestro cuarto. Después de saludarnos, Ximena se fue sin decir nada del cuarto. 30 segundos después regresaba con una cara de felicidad que solo un niño puede poner y dijo: ¡REGALOS!
Todos corrimos a la sala y no podiamos creer lo que veiamos.
Papá Noél habia entrado misteriosamente a la casa y dejado regalos. Incluso habia puesto etiquetas con los nombres de cada una! (Ximena estaba muy emocionada por esto). Luego de la emoción de comprobar que Santa habia dejado exactamente lo que ellas habian pedido, sacamos los demas regalitos. Las niñas pusieron a prueba sus nuevos juguetes inmediatamente.
Mi pequeña princesita tambien estaba disfrutando con nosotros.
Y ya que todavia tengo cargo de conciencia por haber olvidado a Panchito para la foto familiar (no sé cómo se me pasó si tenia todo listo!), para esta ocasión tambien estuvo preparado y además recibió algunos regalitos.
Finalmente las celebraciones de Navidad terminaron donde empezaron, en el Templo. El Domingo fuimos al concierto que ofrecian en los jardines del templo y la pasamos muy bien. Además dimos un último recorrido a las luces para que nos quede el recuerdo hasta el próximo año.
La Navidad pasó, los recuerdos quedan. Las niñas aprendieron más sobre el nacimiento de Jesús y eso es lo que más me alegra. Para ellas la Navidad no tiene ninguna nostalgia pero para nosotros si. Pero nos alegra muchísimo sentir el amor y la generosidad de nuestra familia, las personas que a pesar de la distancia son a quienes más amamos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario