- Había preparado arroz con pollo. Ya había pasado buen rato y no terminaba de comer así que empecé a darle yo de comer. Le daba una cucharada y esperaba que termine con otra cucharada lista y el brazo en alto. Mientras todo eso sucedía yo conversaba muy animadamente con Jaime. En eso me doy cuenta de que mientras yo conversaba ella sacaba las verduritas de la cuchara con sus deditos. Por eso el plato se iba transformando de un arroz con pollo a un verduras con pollo.
- El almuerzo incluía una ensalada de lechuga. Todo iba desapareciendo del plato menos la bendita lechuga. Ya todos habíamos terminado y teníamos helado de postre. Decidí darle una cucharada de helado si se comía un poco de lechuga. Parecía funcionar perfecto. La lechuga iba desapareciendo al mismo ritmo que el helado. Ya casi habíamos terminado cuando Andrea cogió una servilleta, se la paso por la boca y boto toda la lechuga que se había estado metiendo a la boca.
Qué buen par...

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